Caminando por Sant Aniol d’Aguja

 

 

Después de transitarlo muchas veces el camino se asoma nuevo, el río obedece a Heráclito sin ser filósofo. Se camufla con el verde esmeralda, el azul turquesa, a veces transparente y a veces oscuro, y a veces ausente. A veces manso, a veces saltarín y juguetón. Los caminos serpentean esta ruta de Maquis legendários y anónimos. Francia aguarda a cuatro pasos la libertad esperada.

Mis huellas guardan silencio por la libertad perdida. Pero el río sobrevive, ajeno a las tragedias humanas, más humano que las personas.

Todo el bosque evoca un tiempo estancado. Un aire que espera fecundar nuevas voces. La libertad no se pide, se toma.

 

20141015_152424

 

Sant Aniol d’Aguja, La Garrotxa, Girona

Mare Nostrum…

 

 

Mare Nostrum que estás en la Tierra

acógeme en tu vientre cuando sea cenizas

llévame al fondo de tus selvas de Posidonia

déjame recorrer sus laberintos vírgenes

Mare Nostrum que besas la orilla

en tus aguas naufraga la esperanza

Ya no hay sirenas cantándole a Ulises

porque los hombres ya no sueñan

Mare Nostrum que lloras con cada ola

eleva tu espuma sagrada para aclarar

los ojos durmientes despierta la mirada

de quién no reconoce tu linaje

Mare Nostrum del Levante

luz de luceros que inmortalizó Sorolla

dibuja nuevas sonrisas en un lienzo

donde no habite  la tristeza

 

 

Playas de Alcossebre, Castellòn

Santa Perpetua de Gaià, y río Gaià

20151012_092902.jpg

 

Qué confluencia mística ocupó las piedras y el agua. La misma que adorna el cielo con estrellas. La voz silente que todo lo fecunda. Resuenan salmos abandonados en las paredes desnudas. Santa Perpetua perpetúa su misterio, sin bóveda pero con firmamento. Con torre y sin soldados, se eleva majestuosa sobre el pequeño río. El Gaià orgulloso de su servidumbre escarba la tierra para regalarnos su agua. Bendita agua que no bendecida. Agua somos, líquido eterno y mutante.

 

Santa Perpetua de Gaià, Tarragona

Descenso del río Bohílgues

 

 

 

Cuaderno de campo.

 

Así fluye el agua del Bohílgues, transparente, cantarina, con aromas de montaña profunda. De huerta medio abandonada. De historias sedimentadas en los caminos de su ribera. Así fluye mi memoria en los campos de mi infancia. Se reconecta mi esencia con la gran presencia Pachamama. Como círculos que convergen donde el tiempo se detiene.

 

Río Bohílgues, Valencia

Fotografías, descenso del río Vero

115111

 

113

120

 

122

Cuaderno de campo.

Barranco abajo, persiguiendo el agua que no se detiene. El aire tiñe mis pulmones con su aroma a pino y verano. No hay descanso, la corriente me abduce entre rocas y barro.

El silencio omnipresente se confunde con los saltos de agua, en una simbiosis de soledad habitada. Sin embargo, las paredes hablan. Las águilas en el cielo observan el recorrido de mis pensamientos.

Un ejercito de cabras barbudas vigilan el paisaje. Pequeñas mariposas arañan el viento para espantar éste calor que todo lo invade.

Y el agua, el agua ajena al devenir del tiempo cumple su ritual milenario que le lleva al mar. La mar, origen de todo. También aquí en la montaña.

 

Descenso del río Vero, Huesca.

æcus iustitia, el exjuez y sus miserias

screw-clamp-790474_1920

Imagen: Pixabay.com

a los torturados en Barcelona en 1992

 

en la brevedad de un sueño

enquistado en la encrucijada de dos mundos

como funambulista de historias inconexas

irrumpe en la corriente de la posverdad

para acotar la esperanza

 

vallará las fronteras oníricas con opio transgénico

 

los poetas madurarán sus versos en silencio

mientras los jueces se ocultan tras sus togas negras

toda violencia es siempre gratuita

en la cárcel o en la guerra

 

en la cárcel o en la guerra

toda violencia es siempre gratuita

mientras los jueces se ocultan tras sus togas negras

los poetas madurarán sus versos en silencio

 

vallarán las fronteras oníricas con opio transgénico

 

para acotar la esperanza

irrumpe en la corriente de la postverdad

como funambulista de historias inconexas

enquistado en la encrucijada de dos mundos

en la brevedad de un sueño

 

el exjuez y sus miserias