Espejos de solanina

Xabier Novella, 2020
 
 
 

  
 Renacer… de los escombros pulverizados de un poema,
 con la sintaxis descolocada por la rigidez de la muerte;
 como las raíces de un árbol sulfatadas con absenta,
 cuando la adipsia se entierra en vasos de cloroformo.
 Reencontrar, reencontrarse; con tu propia sombra,
 en el camino que desanda el corazón cuando duerme,
 en ese viaje hipnogénico hacia el abismo de la tristeza;
 donde nada es lo que parece, como la nieve en el desierto.
 Resurgir… de las sílabas diseminadas en la orilla del mar,
 como flores de secano, como regurgita del olvido 
 en el caudal de mi sangre prisionera de la asfixia.
 Retomar… el pulso de las mareas, la arritmia de la pena
 que navega por mis venas como un velero sin timón.
 Hilvanar los pensamientos dispersos por el huracán
 de tu ausencia. Beberse el silencio con los dedos.
 Resarcir… resarcirse de los sufrimientos en la luz 
 para escapar de esta condena de azogue.
 Cuando la realidad se apodera de la sed y del sueño
 vivir es como perderse entre espejos de solanina. 





Del libro: Crónicas de insomnios y adipsisas

8 comentarios sobre “Espejos de solanina

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  1. Nuestra concepción lineal del tiempo, hija del cristianismo, no ha sido la única que ha existido a lo largo de la historia. Los griegos o los hindúes, por ejemplo, consideraban al tiempo como circular, y tal vez sea más adecuada esa idea que la nuestra. Es así como podríamos considerar como una fortuna el poder renacer cada día y, sobre todo, como bien dices al inicio del poema, reencontrarnos o, incluso, recrearnos en ese andar circular. Me gusta más esa idea que la limitada concepción de la linealidad, la cual sólo parece querer indicarnos un “de aquí hasta allá y nada más que eso”.

    Un cálido abrazo.

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    1. El tiempo es circular, indudablemente. Así es como se procesa de forma recurrente nuestras vidas y los ciclos naturales. En nuestra humana experiencia hay un componente evidentemente cíclico que es el sueño y la vigilia. Como supongo habrás observado, este es uno de los leitmotiv de este poema y por extensión del mismo poemario. El sueño que siempre nos acompaña, incluso despiertos. Y el insomnio, las pesadillas, los recuerdos que acechan y luchan por liberarse de las sombras en un poema. De hecho cada vez que despertamos es como un pequeño renacimiento.

      Un cálido abrazo

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      1. Sí, así es Xabier; nuevamente muy feliz de coincidir en estas apreciaciones generales. Con respecto al sentido general del libro, debo reconocer que recién lo noté en este poema en particular. Supongo que al ir leyendo de a un poema o dos por día esa sensación se diluya y, por supuesto, que se comprenderá mejor en el volumen entero.

        Un cálido abrazo.

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      2. La perspectiva que da una entrada es limitada, cierto. Estoy subiendo bastante material del libro. Creo que al final, dadas las dificultades para editar, lo subiré en formato PDF en el blog para quien quiera leerlo.

        Un cálido abrazo

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      3. Es una pena que después de tanto trabajo uno no pueda publicar como corresponde su obra; pero por el momento parece ser que publicar en formato PDF será una salida práctica.
        Sea como fuere, la mejor de las suertes con el nuevo niño.

        Le gusta a 1 persona

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