El Hoyo. Manuel Cerdà

Se suele decir que un libro es tantos libros diferentes como lectores tiene. Me atrevo a sugerir un humilde comentario a la obra "El Hoyo" de Manuel Cerdà, desde mi subjetiva visión y la amistad.

Encontraréis más relatos, música y pensamientos suyos en:
https://manuelcerda.com/



 
 
 
Ya nos prevenía Manuel, allá por el mes de septiembre, que “El hoyo” ha sido un parto complicado y que la criatura anda en incubadoras. Y en parte el libro va de eso, de partos, agujeros, cordones umbilicales, raicillas que nos alimentan en la soledad del Hoyo.
 Nadas más sumergirnos en su lectura deviene la pregunta: ¿Qué es el hoyo?, ésta resuena como la pregunta de Trinity a Neo en “The Matrix”: ¿Qué es Matrix?. ¿Acaso no vivimos cada uno de nosotros en nuestro propio hoyo?, ¿Qué es la realidad?, ¿Qué es el Hoyo?...
 A partir de un hecho insólito, Manuel va elaborando una trama que no permite tregua, un relato introspectivo en el cual caemos de bruces como Alicia en la madriguera.  Nuestras expectativas de entendimiento van cambiando a medida que avanza la lectura. El relato se estructura en pequeñas cápsulas de contenido que son auténticas balas lanzadas sobre la conciencia del lector. Manuel plantea una historia inverosímil, hipnótica, más ética que estética, que atrapa desde su inicio hasta su final, que en realidad es lo mismo; la vida es como una espiral que nos engulle, nos aprisiona, nos asfixia. En ese sentido, el Hoyo es una crítica corrosiva de este sistema de vida, rutinario, esclavista (todos nos prostituimos).
¿Cómo salir del hoyo de la incomunicación? De ese hoyo que es nuestro propio pensamiento, nuestra cadena umbilical más primaria. Esa cadena que reprime y esclaviza. Hay un tono nihilista omnipresente, un espíritu rebelde, una misantropía existencial, si se me permite la licencia, que nos aboca a la individualidad como única esperanza.
 Todos llevamos un hoyo dentro, cargándolo como Sísifo carga su piedra sin descanso. Un alma plena de agujeros que nos acechan y susurran para que los colmemos, pero que siempre andan vacíos y huecos.
 No es un relato tradicional, el narrador universal se combina ágilmente con el relato en primera persona, donde se expone con un lenguaje directo, políticamente incorrecto (como no podía ser de otra forma); con matices de humor y de novela distópica. Pinceladas distópicas Orwellianas, y humor al más puro estilo de Bradbury en “El hombre ilustrado” .
 Los pocos personajes, aparte del protagonista, son básicamente funcionarios, eso sí, de unas instituciones bien peculiares: el CDPCV acrónimo de Centro Determinador de Propósitos, Conductas y Voluntades, o el Informe Cuerpo Uniformado de Agentes y Comisionistas.
 Nos encontramos delante, dentro, de una obra que no nos dejará indiferentes. Qué nos advierte de la necesidad de estar alerta... porque todos los días pueden ser miércoles y, en cualquier bosquecillo de pinos piñoneros, podemos caer en el Hoyo. 


8 comentarios sobre “El Hoyo. Manuel Cerdà

Agrega el tuyo

  1. Me da una enorme alegría leer tu reseña sobre “El hoyo”. Por un lado, me ayuda a salir de él, pues si el parto fue complicado las ventas te hacen pensar: ¿para esto parí? Claro que al leer tus palabras digo: pues sí, para esto. Por otro, porque comentas aspectos que hasta ahora nadie había mencionado y expresan lo que en realidad quería expresar.
    Eternamente agradecido, Xabier.

    Le gusta a 1 persona

    1. Sí, está difícil el sector editorial. De todas formas siempre es gratificante publicar, sea en forma de libro, post de un blog o cualquier otro tipo de soporte, tanto en papel como digital.
      La reseña es breve, he querido destacar lo más importante que me ha aportado su lectura. En cierta forma me he visto reflejado en bastantes aspectos.

      Un cálido abrazo, Manuel.

      Le gusta a 1 persona

      1. Tu reseña ha sido muy importante para mí. Es magnífica y me ha hecho sentir que había escrito algo que realmente valía la pena en unos momentos que estaba un tanto alicaído por la penosa cifra de ventas que tiene la novela.
        También me lleva a reflexionar sobre qué hubiera sucedido con las ventas si hubiese aparecido el ‘Babelia’ de “El País”. En fin, que para todo hay que tener padrinos influyentes como los de Mafia.
        Gracias de nuevo, Xavier. Un fuerte abrazo.

        Le gusta a 1 persona

      2. Manuel, me alegra que te haya servido esta reseña. Como te comentaba en la anterior respuesta el sector editorial es complejo. Hoy en día nadie apuesta por autores desconocidos. Se va a lo seguro, es decir, al negocio y a la máxima rentabilidad. De ahí la proliferación de seudoeditoriales donde es el autor quien financia la edición y donde la promoción queda relegada a un segundo plano, cuando no es que desaparece. La opción de la autoedición es quizá la mejor opción para nuestro bolsillo pero si no dispones de una buena infraestructura para llegar al público en general va a ser muy difícil recuperar la inversión. A modo de ejemplo, de mi libro de Haikus vendí 50 ejemplares, de Expoemas 13, y de Laberintos de agua unos 15. Ni me planteo recuperar el dinero invertido. El mundo editorial tradicional está agonizando. La sociedad en general tiene otros hábitos de consumo cultural, que ahora con la pandemia se están generalizando. EL mundo digital se está comiendo todo. Conciertos en streaming, películas online, libros electrónicos, blogs en la web, Youtubers, fotografía digital…
        Y a todo esto hemos de añadir el factor de la desidia, la homogenización de las temáticas: quién decide lo que es tendencia, lo qué es rentable…
        Como corolario a todo esto creo simplemente, al menos en mi caso, que lo único importante es escribir sin esperar reconocimiento alguno.
        Solo espero que esto no acabe como en Fahrenheit 451…

        Un cálido abrazo

        Le gusta a 1 persona

  2. Me he quedado estupefacto al ver las cifras de ventas de tus obras, Xabier. Jamás lo hubiera imaginado. Igual es que todo esto me pilla de sorpresa, pues hasta que me ‘reconvertí’ y me puse a escribir novelas nunca había tenido problema para publicar. Mi último libro antes de la ‘reconversión’ me lo editó la Universidad de Valencia (“Arqueología industrial. Teoría y práctica”). Pues bien, todavía gané el año pasado más en concepto de derechos de autor por él que por todas mis novelas juntas. En fin, habrá que acostumbrarse a la nueva situación y hacer bueno eso que dices de “escribir sin esperar reconocimiento alguno”.
    Gracias una vez más. Un sincero abrazo.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: