Nocturno para piano

Noche estrellada sobre el Ródano, Vincent van Gogh, 1888




Como melodías de otra época alcanzas mis sueños para renacer de entre el caos de las noches sin tregua. Compartes mis manos como el alimento que sustentará la esperanza de nuestros cuerpos. Me alcanza el susurro de un piano reseco de lágrimas, unos acordes disonantes como la voz de los difuntos. Pendientes quedaron los entierros de las palabras silenciadas, los abrazos perdidos en la asepsia de los hospitales. Los murmullos reprimidos en los adoquines y en el alquitrán. El agua evaporada de los ojos. Los cabellos despeinados para siempre camuflados entre las prematuras canas.
Alcanzas mis sueños. ¿Quién eres tú? pesadilla infame. Que arremetes con la furia de mil huracanes. No hay secretos que se puedan ocultar a la omnisciencia de tu alma. Soy un libro abierto en tus manos, puedes interpretar cada instante de mi vida con una sinfonía. Las notas blancas y negras de mis miedos, las escalas y las octavas de esta sed que no se sacia. Eres como un mensajero de lo divino, si es que existe eso que los humanos llaman Dios. Eres el reflejo de la angustia que emana de las entrañas de mi pena. Eres invisible, quizá tan diminuto como el silencio de las hormigas. Tu voz recorre los caminos de la sangre, en una procesión de datos algorítmicos, estadísticas y metadatos que quedarán en el olvido cuando la noche nos sumerga a todos en el eterno letargo, en el interior del huevo órfico. Quizá como semillas para una panspermia distópica.
Dejaré descansar las olas y la espuma que protege los sueños, en el alféizar donde las miradas se recrean en los últimos rayos del Sol. Leeré los últimos poemas en los muros de las lamentaciones. En ese submundo de procesos binarios que amplifican nuestra soledad. No esperaré respuesta a mis preguntas porque no hay explicación a este absurdo día que se descompone en la entropía de la vida, en la esclavitud de nuestra ignorancia. Solo nos quedará el refugio de las sábanas, el arrullo de las notas de un piano que caen en la noche como copos de nieve en primavera.




5 comentarios sobre “Nocturno para piano

Agrega el tuyo

  1. Magnífico. Aunque los términos técnicos parezcan detenernos un poco en la lectura, quienes te conocemos sabemos que ellos tienen una razón de ser en tu texto y que su significado no puede ser modificado sin que tuvieras que recurrir a versos más extensos. En ese sentido, están allí y allí deben quedarse.
    Me pareció estupenda esta incursión en la prosa poética.

    Un abrazo.

    Le gusta a 1 persona

    1. Gracias, Roberto. Cada vez siento la necesidad de escribir versos más largos. Bien sabemos que el verso largo sirve para desarrollar mejor los conceptos y pensamientos. El verso corto es más apropiado para la lírica pura, entiendo. Así que al final acabo en una prosa poética que es donde mejor se acoplan mis pensamientos últimamente. Los términos técnicos sirven también para sintetizar y ahondar en conceptos que quizá harían tediosa la lectura del texto.

      Un abrazo

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: